Todos los sitios web que creamos están alojados por nosotros, y ese hospedaje ya forma parte de su plan mensual. No hay una factura de hospedaje por separado, ni avisos de renovación que vigilar, ni un panel de control de terceros que tenga que aprender.
Su sitio funciona en Amazon Web Services, en servidores que administramos y monitoreamos. Cuando algo necesita atención —un parche de seguridad, una versión de software que llega al final de su vida útil, un cambio de configuración— nosotros nos encargamos. Usted nunca recibirá un correo pidiéndole que arregle su propio servidor.
Ese es el sentido de un plan todo incluido. Diseño, hospedaje, actualizaciones y mantenimiento vienen de un mismo lugar, por un precio predecible, para que siempre sepa a quién llamar.